Tallado dental para carillas: qué es, cuánto se lima el diente y si tiene vuelta atrás
El tallado dental para carillas consiste en retirar una capa fina de esmalte de la cara visible del diente para que la carilla tenga su sitio y el diente no quede abultado. No siempre hace falta: depende del material, de la posición del diente y del cambio que se busca. Y cuando se hace, no tiene vuelta atrás, porque el esmalte no se regenera.
¿Qué es el tallado dental?
Tallar un diente es rebajar parte de su superficie con una fresa, el instrumento rotatorio del dentista, refrigerada con agua. En las carillas, ese tallado se limita a la cara frontal y, a veces, al borde de mordida, y retira una capa muy fina de esmalte. Es lo que mucha gente llama limar los dientes, y por eso se oye hablar tanto de dientes limados para carillas.
¿Para qué sirve? Una carilla tiene un grosor, por fino que sea. Si se pega sobre un diente sin prepararlo, ese grosor se suma al del diente y el resultado puede quedar abultado, con el labio empujado hacia fuera o con un borde que se nota al pasar la lengua. El tallado hace sitio para el material, marca con precisión dónde termina la carilla y deja una superficie limpia sobre la que se adhiere el cemento.
En nuestra consulta de carillas dentales en Barcelona el tallado nunca es el punto de partida: se decide cuando el diseño de la sonrisa ya está aprobado.
¿Para poner carillas hay que limar los dientes?
No siempre. Depende más del cambio que se busca que del nombre de la carilla. La pregunta útil es si el diente tiene que perder volumen o ganarlo:
- Suele hacer falta tallar cuando el diente está adelantado o ya se ve grande, cuando hay que tapar un color muy oscuro, que pide más grosor de material, o cuando hay que corregir una forma que sobresale de la línea de la sonrisa.
- Puede bastar con muy poco o con nada cuando el diente es pequeño, está algo metido hacia dentro, tiene huecos a los lados o los bordes se han gastado: ahí la carilla aporta lo que falta.
Las carillas de composite directo, que se modelan en la boca, se colocan a menudo sin tallar o con un retoque mínimo. Y cuando el caso permite trabajar solo añadiendo material cerámico, sin rebajar el diente, hablamos de carillas sin tallado: sus ventajas y sus límites están explicados en esa página.
¿Cuánto se lima el diente para una carilla?
Poco, si se compara con otros tratamientos, y siempre en función del grosor que necesita el material elegido. Dos trabajos ayudan a ponerle medida:
- Ferrari, Patroni y Balleri midieron en 1992 el grosor del esmalte en dientes anteriores extraídos, en la zona próxima a la encía, en la central y en la del borde, precisamente para orientar este tallado. Su referencia para una carilla de porcelana era una preparación de alrededor de medio milímetro de esmalte, suficiente para dar a la cerámica un grosor mínimo sin abultar el diente, y sin dejar dentina al descubierto (Int J Periodontics Restorative Dent).
- Edelhoff y Sorensen compararon en 2002, sobre dientes de resina en el laboratorio, cuánta estructura se retira con cada tipo de preparación. Una corona metal-cerámica retiraba 4,3 veces más que una carilla que cubre solo la cara frontal, y 2,4 veces más que la carilla más extensa del estudio (J Prosthet Dent).
Esas cifras son referencias, no una receta. El esmalte no tiene el mismo grosor en todo el diente, y el tallado cambia según el material y el caso: la cerámica feldespática, que admite láminas muy finas, permite preparaciones más conservadoras, mientras que tapar un diente muy oscuro exige más espesor de material y, con él, algo más de tallado. Lo explicamos material por material en carillas de porcelana.
Lo que sí está respaldado es la importancia de no salir del esmalte. Gurel y colaboradores revisaron 580 carillas de porcelana con un seguimiento de hasta 12 años y vieron que las pegadas sobre dentina, o con el borde en dentina, tenían unas diez veces más probabilidad de fallar que las pegadas sobre esmalte (Int J Periodontics Restorative Dent, 2013).
¿Qué es una preparación mínima?
Se llama preparación mínima a un tallado que se planifica a partir del resultado final y no del diente tal como está hoy. Si el diseño prevé que un diente gane volumen hacia fuera, en esa zona apenas hay que retirar nada, porque el espacio ya lo aporta el propio diseño; si prevé que retroceda, hay que tallar más. Rebajar a ojo sobre el diente actual puede llevar a quitar esmalte donde no hacía falta.
Es la idea que resume el título de un trabajo de Gürel, «tallado mínimo por diseño», donde describe cómo el mock-up, el encerado y las llaves de silicona permiten planificar la estética, la fonética y la función antes de preparar los dientes (Dent Clin North Am, 2007). Tiene además una ventaja biológica: como recuerdan Edelhoff y Sorensen, conservar estructura dental sana ayuda a preservar la vitalidad del diente y a reducir la sensibilidad después del tratamiento.
¿Cómo te liman los dientes para ponerte carillas?
En una carilla de cerámica, el tallado llega cuando el diseño ya está decidido. El orden habitual es este:
- Valoración y diseño. Fotografías, escáner y estudio de la mordida y de las encías. De ahí sale si tu caso necesita tallado y en qué dientes.
- Prueba con mock-up. El diseño se copia en resina provisional y se coloca sobre tus dientes, sin tocarlos, para que veas la forma y el volumen antes de decidir. Lo contamos en qué es el mock-up dental.
- Tallado guiado. Sobre esa maqueta se hacen unas marcas de profundidad, de modo que la fresa solo retira el hueco que luego ocupará la carilla. Normalmente se hace con anestesia local.
- Registro y provisionales. Se toma el escáner o la impresión definitiva y se colocan carillas provisionales, para que no salgas de la consulta con los dientes preparados al descubierto.
- Cementado. Cuando el laboratorio entrega las carillas, se prueban, se ajustan y se pegan al esmalte.
¿Duele el tallado dental?
No debería. El tallado suele hacerse con anestesia local, y durante el procedimiento se percibe la vibración de la fresa y algo de presión, pero no dolor. Lo explicamos fase por fase en si duele ponerse carillas.
En los días siguientes es frecuente una sensibilidad al frío que va cediendo. Lo que no conviene dejar pasar es el dolor al masticar, un dolor que aparece sin motivo o una molestia que crece en lugar de bajar. Qué es esperable y cuándo volver lo detallamos en sensibilidad después de las carillas; si te ocurre, pide cita en nuestra consulta para que lo revisemos.
¿Es malo limar los dientes? El tallado no es reversible
Limar los dientes para una carilla no es malo en sí mismo cuando está indicado, se planifica y se queda en el esmalte. Pero tiene un coste que conviene conocer antes de empezar: el esmalte que se retira no vuelve a formarse. Un diente tallado no debería quedarse sin cubrir, y si algún día se retira la carilla, habrá que poner otra o una restauración que lo proteja.
Por eso el tallado no es un paso más del tratamiento, sino una decisión permanente. Si te proponen tallar, es razonable preguntar cuánto, en qué dientes y por qué no basta con añadir. Lo que queda debajo al retirar una carilla tallada o una sin tallar lo contamos en si se pueden quitar las carillas dentales.
Y una advertencia: limarse los dientes por cuenta propia, con limas de uñas o similares, sí hace daño. Se pierde esmalte que no se recupera, puede aparecer sensibilidad y el borde queda irregular. Si un diente tiene una punta o un borde que te molesta, que lo valore un dentista.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los dientes tallados para carillas dentales?
Son los dientes ya preparados, con una capa fina de esmalte retirada, que esperan la carilla definitiva. Mientras el laboratorio la fabrica, se protegen con carillas provisionales.
¿Cuánto se liman los dientes para poner carillas?
Lo justo para el grosor del material: unas décimas de milímetro de esmalte, y en algunos casos nada. En el estudio de Ferrari y colaboradores (1992), la referencia para la porcelana era de alrededor de medio milímetro.
¿El tallado dental duele?
No debería, porque suele hacerse con anestesia local. En los días siguientes puede haber sensibilidad al frío, que va bajando.
¿Se pueden limar las carillas de porcelana?
Admiten pequeños retoques, como ajustar un contacto de mordida o pulir un borde, pero no un cambio importante de forma o de color. Para eso hay que hacer una carilla nueva.
¿Los dentistas liman los dientes para colocar carillas?
Cuando el caso lo pide, sí, pero no es un paso obligatorio de toda carilla. Antes de aceptar un plan, pregunta cuánto se va a tallar, en qué dientes y por qué.
Si quieres saber si tu caso necesita tallado y cuánto, en la primera valoración gratuita te lo explicamos con tu diseño delante, antes de tocar ningún diente.
Revisado por el Dr. David Cardona Soro, odontólogo responsable de los tratamientos de carillas y diseño de sonrisa de Carillas Dentales Barcelona.