Cómo limpiar la férula dental de descarga o de blanqueamiento

Para limpiar la férula dental, aclárala con agua fría nada más quitártela, cepíllala con un cepillo suave sin pasta y déjala secar al aire antes de guardarla en su estuche. Una vez por semana conviene una limpieza a fondo con bicarbonato o con pastillas limpiadoras. Te explicamos cómo hacerlo con la férula de descarga para el bruxismo y con la de blanqueamiento.
Cómo limpiar la férula dental cada día
La limpieza diaria es la que más cuenta. La férula pasa horas en contacto con tus dientes y la saliva deja sobre ella una película de bacterias que, si se seca, se endurece y cuesta más de quitar. Hazlo cada vez que te la quites, sin dejarlo para la noche siguiente.
- Aclárala con agua fría o templada nada más sacarla de la boca, para arrastrar la saliva antes de que se seque.
- Cepíllala por dentro y por fuera con un cepillo de cerdas suaves que uses solo para ella. Insiste en las zonas que encajan en los dientes, que es donde se acumulan los restos.
- Usa jabón neutro si lo necesitas, nunca pasta de dientes.
- Aclárala de nuevo y déjala secar al aire sobre un papel limpio antes de guardarla.
Lávate también los dientes antes de ponértela. Si te la colocas con restos de comida, quedan atrapados contra el esmalte durante toda la noche.
Cómo limpiar la férula de descarga a fondo
La férula de descarga es la que se usa por la noche para proteger los dientes cuando aprietas o rechinas. Suele ser más gruesa y rígida que la de blanqueamiento y, como se lleva muchas horas, acumula sarro con facilidad. Además de la limpieza diaria, dale una limpieza a fondo una vez por semana:
- Déjala en remojo en agua templada con bicarbonato o con una pastilla limpiadora, el tiempo que indique el producto.
- Cepíllala después con el cepillo suave, ahora con más calma, revisando surcos y bordes.
- Aclárala bien con agua fría para que no queden restos del producto, que pueden irritar la encía o dejar mal sabor.
Llévala a tus revisiones. En consulta se comprueba que sigue ajustando, que no tiene grietas y que el desgaste es el esperado. Si llevas carillas, la férula forma parte de su cuidado, como explicamos en bruxismo y carillas dentales.
Cómo limpiar la férula dental con bicarbonato
El bicarbonato sódico es una opción casera útil para la limpieza semanal: ayuda a desprender la placa y a neutralizar olores, siempre que se use disuelto.
Disuelve una cucharada pequeña de bicarbonato en un vaso de agua templada, nunca caliente, y deja la férula sumergida entre quince y treinta minutos. Después cepíllala con suavidad y aclárala bien con agua fría.
Lo que no conviene es frotarla con el polvo en seco o en pasta espesa. El bicarbonato es abrasivo y, aplicado así, raya la superficie, y esas rayas retienen después más bacterias y más manchas. Si lo que te interesa es usar bicarbonato sobre los dientes, lo tratamos aparte en bicarbonato para blanquear los dientes.
Para el sarro blanco y duro se usa también vinagre blanco mezclado a partes iguales con agua, en un remojo de pocos minutos y con un aclarado muy cuidadoso, porque el ácido no debe quedar en contacto con los dientes y deja olor y sabor.
Pastillas para limpiar la férula dental
Las pastillas efervescentes para limpiar prótesis, retenedores y férulas se venden en farmacias y supermercados. Son cómodas y llegan a rincones que el cepillo no alcanza, por eso encajan bien en la limpieza semanal o en los días en que la férula huele.
- Disuelve la pastilla en agua templada, no caliente, y respeta el tiempo que indica el envase. Más tiempo del indicado no limpia más.
- Cepilla la férula después del remojo: la pastilla afloja la suciedad, pero no sustituye al cepillo.
- Aclárala bien antes de ponértela, para no notar el sabor del producto.
No hace falta un producto de una marca concreta. Lo importante es que sea apto para férulas o aparatos dentales y que sigas sus instrucciones. Si tienes dudas sobre el material de tu férula, pregunta en tu revisión cuál le conviene.
Cómo limpiar la férula de blanqueamiento
La férula de blanqueamiento es fina y flexible, y está hecha a medida para sostener el gel sobre los dientes durante la aplicación. Su limpieza tiene un objetivo añadido: que no queden restos de gel de una aplicación a la siguiente.
- Al quitártela, aclárala con agua fría y retira el gel que quede con el cepillo suave.
- Enjuágate la boca para eliminar el gel que haya quedado sobre los dientes y la encía.
- Sécala y guárdala en su estuche, lejos del calor. Si se deforma, el gel puede salirse por los bordes y tocar la encía.
Los geles de uso profesional superan el 0,1 % de peróxido de hidrógeno. Por eso solo puede suministrarlos un odontólogo, la primera aplicación de cada ciclo se hace bajo su supervisión y en la Unión Europea están prohibidos en menores de 18 años. Usa en tu férula solo el producto y la pauta que te hayan indicado. En nuestra consulta lo explicamos al entregar el kit de blanqueamiento dental en Barcelona.
Férula dental amarillenta, con sarro o con mal olor
Con el tiempo es frecuente que la férula se vuelva amarillenta u opaca, que aparezcan puntos blancos duros o que huela al sacarla del estuche. El origen suele ser el mismo: placa bacteriana y minerales de la saliva que se han ido depositando.
- Mal olor: indica bacterias. Recupera la limpieza diaria, haz un remojo con bicarbonato o con una pastilla y deja que se seque del todo antes de cerrar el estuche.
- Sarro blanco: el remojo en vinagre diluido lo ablanda; después se retira con el cepillo, sin raspar con objetos duros.
- Color amarillo: si es suciedad, mejora con la limpieza a fondo. Si el material ya ha cogido color, no vuelve a quedar transparente, pero eso no la hace inservible si ajusta bien y está limpia.
Si notas grietas, bordes rotos o que ya no encaja como antes, enséñala en consulta. Una férula deformada no protege igual y, si es de blanqueamiento, puede dejar que el gel toque la encía.
Qué no usar para limpiar la férula dental
Algunos productos que parecen higiénicos estropean la férula o dejan residuos que no deben ir a la boca:
- Agua caliente o hirviendo: deforma el plástico y la férula deja de ajustar. Tampoco el lavavajillas ni el microondas.
- Pasta de dientes: lleva abrasivos que rayan la superficie, y las rayas acumulan más placa y manchas.
- Lejía: puede dañar el material y deja restos que irritan la boca.
- Alcohol y enjuagues con alcohol: resecan y pueden agrietar algunos materiales.
- Estropajos, cepillos duros u objetos punzantes para raspar el sarro.
Con el agua oxigenada y otros desinfectantes, consulta antes: depende del material de tu férula y, para la rutina normal, no hacen falta.
Cómo guardar la férula dental
El estuche es parte de la higiene. Guarda la férula siempre en él, limpia y seca, y nunca envuelta en una servilleta, que es una forma muy común de tirarla sin querer.
- Usa un estuche con orificios de ventilación y lávalo también una vez por semana con agua y jabón.
- Mantenlo lejos del calor: un radiador, una ventana al sol o el coche en verano bastan para deformarla.
- Ponlo fuera del alcance de perros y gatos, que la muerden atraídos por el olor de la saliva.
- Si viajas, llévala en el estuche y límpiala igual que en casa.
Una férula bien cuidada dura más y conserva su ajuste. Si llevas carillas, cuidarla también es cuidar el tratamiento, como detallamos en duración y mantenimiento de las carillas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo limpiar la férula dental con remedios caseros?
Los que sirven son el agua fría con jabón neutro para el día a día, el bicarbonato disuelto en agua templada y el vinagre blanco diluido para el sarro. Lo que no conviene es la pasta de dientes, el agua caliente ni la lejía.
¿Cómo desinfectar una férula de descarga?
Con la limpieza diaria y un remojo semanal en bicarbonato o en una pastilla limpiadora apta para aparatos dentales, siguiendo sus instrucciones. Dejar que se seque del todo antes de guardarla también frena el crecimiento de bacterias.
¿Cómo limpiar una férula de descarga con vinagre?
Mezcla vinagre blanco y agua a partes iguales, deja la férula en remojo unos minutos, cepíllala con suavidad y aclárala muy bien con agua fría. Resérvalo para el sarro, no como limpieza diaria.
¿Cómo quitar el sarro de la férula de descarga?
Ablándalo con un remojo en vinagre diluido o con una pastilla limpiadora y retíralo con un cepillo suave, sin raspar. Si está muy incrustado, llévala a tu revisión y te indicamos si conviene renovarla.
¿Cómo mantener limpia la férula de descarga?
Aclárala y cepíllala cada mañana, lávate los dientes antes de ponértela por la noche y guárdala seca en un estuche ventilado. Con esa rutina y una limpieza a fondo semanal, el olor y el sarro tardan mucho más en aparecer.
Si tienes bruxismo, llevas carillas o estás pensando en blanquear los dientes, en la primera visita gratuita revisamos tu caso y te explicamos cómo cuidar tu férula. Pide tu valoración gratuita.
Revisado por el Dr. David Cardona Soro, odontólogo responsable de los tratamientos de carillas y diseño de sonrisa de Carillas Dentales Barcelona.