Pasta de dientes blanqueadora: qué puede conseguir y qué no

Una pasta de dientes blanqueadora retira las manchas de la superficie del diente, como las del café, el té o el tabaco, pero no cambia su color propio, que está en la dentina. Lo consigue con abrasivos, algún agente químico en baja concentración o pigmentos que corrigen el tono de forma óptica. Para aclarar el color de fondo hace falta un blanqueamiento dental con peróxido.
¿Funciona la pasta de dientes blanqueadora?
Funciona para lo que puede hacer, que es limpiar. Para entenderlo hay que saber que el diente tiene dos capas que importan para el color. Por fuera está el esmalte, bastante translúcido. Debajo está la dentina, que es amarillenta y marca el tono de fondo que ves al sonreír.
Las manchas se dividen en dos grupos. Las extrínsecas se quedan pegadas a la superficie: café, té, vino tinto, tabaco o algunos colutorios. Las intrínsecas están dentro del diente: el color propio de la dentina, el oscurecimiento con la edad, las tinciones por tetraciclinas o la fluorosis.
Una pasta blanqueadora actúa sobre el primer grupo. Si tus dientes se ven apagados por manchas externas, la pasta puede ayudar a que recuperen su color de partida. Si lo que buscas es un tono más claro que tu color natural, la pasta no llega: su contacto dura lo que dura el cepillado y su efecto se queda en la superficie.
Por eso dos personas que usan la misma pasta pueden notar resultados muy distintos: depende de qué parte de su color se debe a manchas externas y qué parte al propio diente.
Abrasivos y peróxido en la pasta de dientes blanqueadora
Una revisión de la literatura sobre pastas blanqueadoras (Joiner A, 2010, J Dent) explica bien cómo funcionan. El ingrediente clave es el sistema abrasivo, diseñado para retirar las manchas externas y frenar que vuelvan a formarse. Según la fórmula, se le suman otros agentes que ayudan en esa limpieza:
- Peróxido en baja concentración.
- Enzimas y sustancias como el citrato, el pirofosfato o el hexametafosfato, que dificultan que la mancha se adhiera.
- Agentes ópticos, como los pigmentos azules, que mejoran la percepción de blancura justo después del cepillado.
En la Unión Europea, una pasta de dientes de venta libre puede llevar como máximo un 0,1 % de peróxido de hidrógeno, presente o liberado. Lo fija el Reglamento (CE) 1223/2009, y la regla incluye el peróxido de carbamida, porque libera peróxido de hidrógeno. Con esa concentración y un par de minutos de contacto, el peróxido de una pasta apoya la limpieza de la superficie; aclarar la dentina es el papel de un tratamiento de blanqueamiento.
Tampoco es un efecto inmediato. Según esa misma revisión, los estudios clínicos de pastas blanqueadoras suelen medir la retirada de manchas a lo largo de entre dos y seis semanas de uso continuado.
¿Es malo usar pasta de dientes blanqueadora?
No es mala si se usa bien, pero no todas son iguales. La abrasividad de una pasta se mide con un índice de laboratorio, el RDA, que varía mucho de una fórmula a otra y no siempre aparece en el envase. Una pasta muy abrasiva, un cepillo duro y mucha fuerza al cepillar suman desgaste.
Ese desgaste tiene una consecuencia paradójica. El esmalte que se pierde no se recupera, y un esmalte más fino deja ver más la dentina, que es amarillenta. Frotar en exceso para blanquear puede acabar haciendo que el diente parezca más amarillo.
Conviene más prudencia en estos casos:
- Encías retraídas, porque la raíz expuesta no tiene esmalte y se desgasta y sensibiliza con más facilidad.
- Sensibilidad dental previa.
- Carillas o empastes de composite, cuya superficie pulida se raya con los abrasivos y retiene más manchas.
Para limitar el desgaste, usa un cepillo suave, no aprietes y no te cepilles justo después de tomar algo ácido, como un zumo o un refresco: el esmalte está reblandecido durante un rato y conviene esperar.
Pasta de dientes morada o azul para blanquear: cómo funciona
Lo que distingue a las pastas moradas y azules no es la abrasión ni el peróxido: llevan pigmentos que se depositan durante un tiempo sobre el esmalte. El violeta está en el lado opuesto al amarillo en la rueda de color, así que lo neutraliza y el diente se percibe más blanco.
Es un efecto óptico de corrección de color, y es real: un estudio con pastas de pigmento azul midió una mejora de la blancura justo después de un solo cepillado (Tao D y colaboradores, 2017, J Dent). Pero dura lo que el pigmento permanece en la superficie. Con la saliva, la comida y el siguiente cepillado, el diente vuelve a su tono.
No hay que confundirlo con los productos que llevan PAP (ácido ftalimidoperoxicaproico), un activo que sí blanquea químicamente, aunque sobre la superficie del esmalte. Algunos productos combinan ambos, y son dos efectos distintos. Lo desarrollamos al hablar de las tiras blanqueadoras y las tiras moradas.
¿Cuál es la mejor pasta de dientes blanqueadora?
No recomendamos marcas, porque la que conviene depende de tu boca. Lo que sí podemos darte son criterios para elegir con la información del envase:
- Que lleve flúor. La función principal de una pasta es proteger frente a la caries; la blancura es un añadido.
- Que su promesa sea realista. Una pasta retira manchas externas o corrige el tono de forma óptica; aclarar la dentina no es su función.
- Que se adapte a tu sensibilidad. Si notas molestias con el frío, es preferible una pasta para dientes sensibles a una blanqueadora abrasiva.
- Que no la combines con abrasivos caseros. Añadir bicarbonato o carbón a una pasta blanqueadora suma desgaste; lo explicamos en si el bicarbonato blanquea los dientes.
Si tienes tendencia a las manchas externas, una pasta blanqueadora poco abrasiva puede alternarse con tu pasta habitual. En la revisión te decimos si en tu caso tiene sentido.
Pasta de dientes para dientes sensibles después del blanqueamiento
La sensibilidad durante un blanqueamiento es frecuente y transitoria. En esos días, la pasta que conviene es la de dientes sensibles, no la blanqueadora. Sus activos se agrupan según cómo actúan:
- Nitrato potásico, que calma la respuesta del nervio ante el frío o el calor.
- Compuestos que cierran los túbulos de la dentina, como el fluoruro de estaño o la arginina, que reducen el paso de estímulos hacia el interior del diente.
Ambos necesitan un uso continuado durante varios días para notar el efecto. Si ya tienes sensibilidad antes de empezar, coméntalo en la valoración: se puede empezar antes con una pasta desensibilizante y ajustar la pauta de aplicación. Si además tienes las encías sensibles o retraídas, busca una pasta poco abrasiva. Te explicamos cómo se manejan esas molestias en si duele el blanqueamiento dental. Si la sensibilidad es intensa o se mantiene después de terminar el tratamiento, no te limites a cambiar de pasta: consúltalo.
Cuándo la pasta no basta para blanquear los dientes
Si tus dientes ya están limpios y quieres un tono más claro, el activo que llega a la dentina es el peróxido, de hidrógeno o de carbamida, que lo libera de forma gradual. Atraviesa el esmalte y descompone los pigmentos que hay dentro. Lo abrasivo y lo óptico se quedan en la superficie; por eso una pasta y un blanqueamiento no compiten en lo mismo.
Por encima del 0,1 % de peróxido de hidrógeno, la normativa europea reserva el producto a los dentistas, pide que el primer uso de cada ciclo sea en la consulta o bajo su supervisión directa y lo prohíbe en menores de 18 años. En nuestra consulta empezamos por valorar el origen del color, porque las manchas por tetraciclinas o la fluorosis intensa no responden igual al peróxido. Si es tu caso, te explicamos las alternativas en carillas o blanqueamiento: cuándo basta blanquear.
Preguntas frecuentes
¿Es bueno utilizar pasta de dientes blanqueadora?
Puede serlo para retirar manchas externas, siempre que lleve flúor y no sea muy abrasiva. Si tienes sensibilidad, encías retraídas o restauraciones de composite, consúltalo antes.
¿Cómo usar la pasta de dientes blanqueadora?
Como cualquier pasta: poca cantidad, cepillo suave y sin apretar. Si notas sensibilidad, altérnala con tu pasta habitual o cámbiala por una para dientes sensibles.
¿Qué pasta dental blanquea los dientes amarillos?
Si el amarillo viene de manchas externas, una pasta blanqueadora con flúor ayuda a retirarlas. Si es el color propio de la dentina, ninguna pasta lo cambia: hace falta un blanqueamiento con peróxido supervisado por un dentista.
¿Qué pasta es buena para la sensibilidad de los dientes?
La que lleve flúor y un activo desensibilizante, como el nitrato potásico o el fluoruro de estaño. Úsala de forma continuada varios días antes de valorar si te funciona.
¿Cómo blanquear los dientes con pasta dental?
Con pasta solo recuperas el tono que tapan las manchas externas. Para aclararlo más allá de tu color natural hace falta un blanqueamiento dental con peróxido.
Si quieres saber si tus manchas son externas o del propio diente, te lo decimos en la primera visita, que es gratuita y en la que te damos el presupuesto por escrito. Pide tu valoración gratuita.
Revisado por el Dr. David Cardona Soro, odontólogo responsable de los tratamientos de carillas y diseño de sonrisa de Carillas Dentales Barcelona.