Peróxido de hidrógeno para blanquear los dientes: carbamida, agua oxigenada y lo que permite la ley
El peróxido de hidrógeno es el activo que blanquea los dientes: atraviesa el esmalte, llega a la dentina, que es donde está el color, y oxida sus pigmentos. El peróxido de carbamida lo libera de forma gradual y el agua oxigenada es el mismo compuesto, pero sin dosis ni férula. En la Unión Europea, por encima del 0,1 % solo se usa a través del dentista.
¿Qué es el peróxido de hidrógeno y cómo blanquea los dientes?
El peróxido de hidrógeno es un oxidante de molécula pequeña. Aplicado sobre el diente, se abre paso a través del esmalte y alcanza la dentina, la capa que hay debajo y que da al diente su tono propio. Allí descompone las moléculas pigmentadas en otras más pequeñas y con menos color. Por eso cambia el color de fondo del diente y no solo su superficie.
La forma química que hace ese trabajo es el anión perhidroxilo, que abunda más cuando el medio no es ácido. Es una de las razones por las que el pH del gel importa, y lo veremos con la carbamida.
Este mecanismo es lo que lo separa de otros productos. Los abrasivos retiran manchas externas y los pigmentos violeta corrigen el amarillo de forma óptica mientras siguen sobre el diente; ninguno de los dos llega a la dentina. El PAP, el activo de muchas tiras sin peróxido, sí blanquea químicamente, pero actúa en la superficie del esmalte y se apoya en muchos menos ensayos clínicos.
Peróxido de carbamida: qué es y cuánto peróxido de hidrógeno libera
El peróxido de carbamida es una combinación de urea y peróxido de hidrógeno. Una vez aplicado se separa en sus dos partes, y el peróxido de hidrógeno disponible es aproximadamente el 36 % de su peso, algo más de un tercio. Es el mismo oxidante con otra presentación, y la equivalencia es directa:
- Gel de carbamida al 10 %: aporta cerca de un 3,6 % de peróxido de hidrógeno.
- Al 16 %: cerca de un 5,8 %.
- Al 22 %: cerca de un 8 %, por encima del máximo del 6 % que fija la normativa europea para estos productos.
Lo que cambia es el ritmo y el entorno. Aplicado tal cual, el peróxido de hidrógeno se agota en 30 a 60 minutos. De la carbamida sale la mitad del peróxido durante las dos primeras horas, y lo demás se va liberando hasta unas ocho. Además, la urea se descompone en amoniaco y dióxido de carbono, sube el pH y favorece la forma del oxidante que blanquea, a la vez que reduce la desmineralización del esmalte.
Qué concentración de peróxido de hidrógeno permite la ley para blanquear
En Europa, el peróxido de los productos para blanquear los dientes lo regula el Reglamento (CE) 1223/2009 de cosméticos, que mide la concentración «presente o liberada». Esa fórmula abarca la carbamida y cualquier compuesto que suelte peróxido: llamar al activo de otra manera no saca al producto de su tramo.
- Hasta el 0,1 %: es el único nivel de peróxido de hidrógeno que el consumidor puede comprar directamente, en pastas, enjuagues o tiras.
- Por encima del 0,1 % y sin pasar del 6 %: solo pueden adquirirlo los dentistas. La primera aplicación de cada ciclo corre a cargo del dentista o se hace bajo su supervisión directa; el resto continúa en casa según su pauta. Además, la UE lo prohíbe en menores de 18 años.
- Por encima del 6 %: en España ya no se considera cosmético y requiere autorización de la AEMPS como producto de cuidado personal.
Con la equivalencia anterior, un gel de carbamida al 16 % queda en el tramo del dentista y uno al 22 % lo rebasa. Las pastas de dientes con peróxido de hidrógeno que se compran libremente no pueden pasar del 0,1 %; lo que consiguen lo explicamos en pasta de dientes blanqueadora.
¿Se puede usar agua oxigenada para blanquear los dientes?
El agua oxigenada es peróxido de hidrógeno disuelto en agua, así que químicamente puede aclarar el diente. El problema no es el compuesto, sino cómo llega a él. La de botiquín suele ser de 10 volúmenes, en torno a un 3 %, y se vende como antiséptico para la piel, no como producto para la boca.
En enjuagues o frotada con un algodón, le falta todo lo que hace seguro un blanqueamiento:
- Dosis. No sabes cuánto peróxido recibe cada diente ni durante cuánto tiempo; un enjuague dura segundos y moja igual dientes, encías y lengua.
- Férula. En un blanqueamiento, el gel se mantiene sobre el esmalte con una férula ajustada y lejos de la encía; en un enjuague, el líquido va a todas partes.
- Encía y mucosas. A esa concentración pueden irritarse, y parte del líquido se acaba tragando.
- Revisión previa. Una caries, una encía inflamada o un empaste que no va a cambiar de color se detectan en la valoración, no a mitad del tratamiento.
Además, cuando el fin es blanquear, esa concentración cae en el tramo que la normativa reserva al dentista. Mezclarla con bicarbonato suma un abrasivo; lo tratamos en bicarbonato y agua oxigenada para blanquear los dientes.
¿Peróxido de carbamida o de hidrógeno? Color y sensibilidad
En las férulas para casa se usan los dos, y la duda habitual es cuál molesta menos. Una revisión sistemática con metaanálisis de ensayos aleatorizados (Luque-Martinez I y colaboradores, 2016, Clin Oral Investig) comparó ambos aplicados con férula y no encontró diferencias en sensibilidad dental ni en irritación de la encía. En el color, la carbamida mostró una ventaja pequeña en una de las medidas y ninguna en la otra.
Lo que sí pesa en la sensibilidad es la concentración: un metaanálisis en red de ensayos domiciliarios (Terra RMO y colaboradores, 2025, J Dent) asoció las concentraciones altas a más riesgo e intensidad de sensibilidad, que de media fue leve, con una calidad de la evidencia baja. Por eso la pauta la ajusta el dentista y se espacia si aparecen molestias. La explicación más aceptada es que el peróxido alcanza la pulpa a través de la dentina y la irrita de forma pasajera, aunque no hay una explicación firme basada en la evidencia. Lo detallamos en ¿duele el blanqueamiento dental?
Blanqueamiento dental con peróxido de hidrógeno supervisado
En nuestra consulta empezamos por una valoración: de dónde viene el color, si hay caries o encías inflamadas y qué restauraciones no van a cambiar, porque el peróxido solo actúa sobre el tejido del diente. Si el blanqueamiento es adecuado, se hace con gel de uso profesional y férulas ajustadas a tus dientes, con la primera aplicación supervisada en la clínica. Las opciones de blanqueamiento y sus precios orientativos son estas:
- 190 euros, solo los geles: para quien ya tiene férulas de blanqueamiento a medida.
- 320 euros, kit domiciliario con limpieza previa: la higiene profesional, las férulas de blanqueamiento a medida y los geles con su pauta.
- 440 euros, kit más dos sesiones en clínica: suma la aplicación profesional al tratamiento en casa.
El presupuesto definitivo te lo damos por escrito tras la valoración, y tienes el detalle en blanqueamiento dental en Barcelona. Si te han ofrecido lámparas, en blanqueamiento dental láser o LED explicamos qué aporta la luz y qué no.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el peróxido de carbamida?
Es un compuesto de urea y peróxido de hidrógeno que, una vez aplicado, libera peróxido de hidrógeno de forma gradual, en torno a un tercio de su peso. Por eso la normativa lo cuenta como peróxido liberado y le aplica los mismos límites.
¿Es bueno usar agua oxigenada para blanquear los dientes?
No lo recomendamos. Aunque lleva el mismo activo, en enjuague o con algodón no hay dosis controlada ni férula que proteja la encía, y su concentración está en el tramo que la ley reserva al dentista para blanquear.
¿Cómo usar el peróxido de hidrógeno para blanquear los dientes?
Con un gel de uso profesional, en férulas hechas a medida y con la pauta que marque el dentista después de revisar tu boca. Cada ciclo empieza en la consulta, con el dentista supervisando la primera aplicación, y en la UE está prohibido en menores de 18 años.
¿Cuánto dura un blanqueamiento dental con peróxido?
Depende sobre todo de los hábitos: fumar o tomar a menudo café, té o vino tinto lo acorta, y una sesión de recuerdo con las mismas férulas lo alarga. Lo explicamos en cuánto dura el blanqueamiento dental.
¿Cómo blanquear los dientes con agua oxigenada y bicarbonato?
No es una mezcla que aconsejemos. El bicarbonato añade desgaste al esmalte y el agua oxigenada sigue sin dosis ni protección para la encía; si quieres aclarar el color, lo seguro es un blanqueamiento supervisado.
Si quieres saber qué concentración y qué pauta encajan con tus dientes, lo vemos en la primera visita, que es gratuita. Pide tu valoración.
Revisado por el Dr. David Cardona Soro, odontólogo responsable de los tratamientos de carillas y diseño de sonrisa de Carillas Dentales Barcelona.