Encías retraídas: qué es la retracción de encía, por qué ocurre y qué tratamiento tiene
Las encías retraídas son encías que se han desplazado hacia la raíz y dejan al descubierto una parte del diente que antes cubrían, de modo que el diente parece más largo y puede volverse sensible. Se relacionan sobre todo con la enfermedad periodontal, el cepillado traumático y una encía fina. Lo perdido no suele volver solo, pero sí se puede frenar.
Qué son las encías retraídas o la recesión de encía
La encía sana rodea el cuello de cada diente y cubre su raíz. Cuando su borde se desplaza hacia la raíz y deja a la vista una parte que debería estar tapada, hablamos de retracción de encías o recesión gingival; en la calle también se dice «encía baja».
La raíz no tiene esmalte, así que la zona descubierta se ve más amarilla, se desgasta antes y tiene más riesgo de caries. Puede afectar a un diente o a varios, y es más frecuente con la edad.
Hay quien lo describe como «encías despegadas del diente». A veces es retracción y otras una bolsa periodontal, en la que la encía se separa del diente sin llegar a bajar; distinguirlo requiere una exploración en consulta. Es el caso contrario a la sonrisa gingival, en la que al sonreír se ve más encía de lo habitual.
Síntomas de la retracción de encías
- Dientes que parecen más largos que antes o que los de al lado.
- Raíz visible: una franja más amarilla junto a la encía, a veces con una muesca que se nota con la uña.
- Sensibilidad al frío, al aire o al cepillar esa zona, porque queda expuesta la dentina. Lo explicamos en sensibilidad dental.
- Huecos oscuros entre los dientes, cuando también baja la encía que rellena ese espacio.
Suele avanzar sin dolor. Otras señales piden dentista pronto: encías que sangran a menudo, pus, mal aliento que no se va, encía hinchada o dientes que se mueven. Pueden indicar una enfermedad periodontal activa, y entonces conviene pedir una valoración sin esperar.
Causas de las encías retraídas
Casi nunca hay una sola causa:
- Enfermedad periodontal. La infección de los tejidos que sujetan el diente destruye hueso, y la encía baja con él. Es lo primero que hay que descartar.
- Cepillado traumático. Frotar fuerte, en horizontal y con cepillo duro se asocia con retracción, aunque una revisión sistemática (Rajapakse PS y colaboradores, 2007, J Clin Periodontol) concluyó que los datos no bastan para confirmar ni para descartar esa relación.
- Encía fina y poco hueso sobre la raíz, que ceden con más facilidad ante cualquier agresión.
- Posición del diente y mordida. Un diente desplazado hacia fuera tiene menos hueso por delante. También se ha propuesto que el apretamiento y el bruxismo contribuyen, aunque no está bien demostrado.
- Tabaco. Es un factor de riesgo de la enfermedad periodontal y, además, disimula el sangrado de la encía, que es una de sus señales de alarma.
- Piercings y ortodoncia. En un estudio con 303 adultos jóvenes (Slutzkey S y Levin L, 2008, Am J Orthod Dentofacial Orthop), la retracción se relacionó con los piercings orales y con haber llevado ortodoncia. Una revisión sistemática (Joss-Vassalli I y colaboradores, 2010, Orthod Craniofac Res) vio más retracción al inclinar los incisivos hacia fuera, con diferencias pequeñas y estudios de baja calidad.
Encía retraída en un solo diente
Si la retracción afecta a un diente y no a sus vecinos, suele haber una causa local: un diente más adelantado o girado que los demás, un cepillado más enérgico en un canino o un premolar que sobresale en la curva de la arcada, un frenillo que tira del borde de la encía, un piercing que golpea siempre en el mismo punto o un empaste o una corona con el borde mal ajustado.
Encontrar esa causa es lo primero, porque si sigue actuando, cualquier tratamiento de la encía tiene menos probabilidades de mantenerse.
¿Se pueden recuperar las encías retraídas?
Por sí solas, en general no. La encía y el hueso perdidos no vuelven de forma apreciable a su sitio aunque se cuiden bien, y ningún producto de uso en casa consigue que la encía «suba».
Lo que sí está en tu mano es que no avance: si se corrige lo que la provoca, la retracción puede quedarse estable. En algunos casos, además, una cirugía de la encía vuelve a cubrir parte de la raíz. Cuánto se recupera depende sobre todo del hueso y la encía que quedan entre los dientes; si también se han perdido, cubrir la raíz por completo es menos previsible.
Tratamiento de las encías retraídas
Lo explicamos como información general. Qué conviene en tu caso, y qué profesional debe hacerlo, se indica en la valoración:
- Control de la causa: cepillo suave, cepillado sin frotar ni apretar, limpieza entre los dientes y revisar piercings y hábitos. Es la base de todo lo demás.
- Tratamiento periodontal: si hay enfermedad de las encías, limpieza profunda de las raíces por debajo de la encía (raspado y alisado radicular) y seguimiento. Busca detener la enfermedad, no hacer crecer la encía.
- Injertos de encía y cirugía mucogingival: se recoloca la encía, con tejido del paladar o con un sustituto, para cubrir la raíz. Una revisión Cochrane (Chambrone L y colaboradores, 2018, Cochrane Database Syst Rev) concluyó que varias de estas técnicas sirven para ello y que el injerto de tejido conectivo da un resultado algo mejor cuando además se busca ganar encía firme, con pruebas de calidad limitada.
- Restauraciones en el cuello del diente: cubren una muesca o una zona muy sensible con un material del color del diente. Protegen la raíz, pero no devuelven la encía.
- Ortodoncia, en algunos casos, para llevar un diente desplazado a una posición con más hueso alrededor.
Cómo sanar las encías retraídas de forma natural: qué funciona y qué no
La respuesta honesta es que ningún remedio natural hace crecer la encía. Ni el aceite de coco, ni el aloe vera, ni el té verde, ni los enjuagues de sal o de bicarbonato devuelven el tejido perdido; si un producto lo promete, conviene saber que no está demostrado.
Lo que sí ayuda a que no siga bajando:
- Un cepillo de filamentos suaves, con un barrido desde la encía hacia el borde del diente y sin presión.
- Limpieza entre los dientes cada día, con hilo o con cepillos interdentales.
- Una pasta con flúor, que protege frente a la caries la raíz que ha quedado al aire.
- Dejar de fumar y hacer revisiones periódicas para comprobar si la retracción avanza.
Las pastas y los enjuagues «para encías» pueden ayudar cuando hay inflamación, pero no hacen crecer la encía. Si está hinchada o sangra, eso se trata antes que nada.
Encías retraídas y carillas
Si llevas carillas o te las planteas, el estado de la encía decide buena parte del resultado, porque una retracción alrededor de una carilla deja a la vista su borde y la raíz. Cómo se previene, por qué la encía se trata antes de cementar nada y qué se hace si ya ha bajado lo contamos en carillas y encías: retracción y línea de la sonrisa. Aquí basta con una idea: una carilla no trata la retracción ni hace que la encía vuelva a su sitio.
Preguntas frecuentes
¿Las encías retraídas se pueden curar?
La encía perdida no suele volver sola, pero la causa sí se puede tratar para que la retracción no avance. En algunos casos, una cirugía de la encía vuelve a cubrir parte de la raíz; en la valoración se indica si tu caso lo permite.
¿Cómo fortalecer las encías retraídas?
Con una higiene correcta y suave: cepillo de filamentos suaves, poca presión, limpieza entre los dientes cada día y revisiones. Dejar de fumar también ayuda. Ningún producto hace crecer la encía, pero estos hábitos ayudan a que no siga bajando.
¿Es posible regenerar las encías retraídas sin cirugía?
Hoy no hay ningún tratamiento sin cirugía que haya demostrado devolver la encía perdida. Sin cirugía sí se puede frenar la retracción, tratar la sensibilidad y proteger la raíz descubierta.
¿El cepillo de dientes eléctrico provoca retracción de las encías?
No hay pruebas de que lo haga si se usa bien. En un ensayo de tres años con personas que ya tenían retracción (Dörfer CE y colaboradores, 2016, J Clin Periodontol), la encía no evolucionó peor con cepillo eléctrico que con uno manual. Con cualquiera de los dos, lo importante es no apretar.
¿Cuándo es grave la retracción de encías?
Cuando va acompañada de sangrado, pus, encía hinchada o dientes que se mueven, o cuando avanza de forma visible en pocos meses. En esos casos conviene que te vea un dentista cuanto antes.
Si notas que la encía ha bajado o que tus dientes están más sensibles, en la primera visita, que es gratuita, revisamos tu caso y te explicamos qué opciones tienes. Puedes pedir tu valoración gratuita cuando quieras.
Revisado por el Dr. David Cardona Soro, odontólogo responsable de los tratamientos de carillas y diseño de sonrisa de Carillas Dentales Barcelona.