Sensibilidad dental: por qué tienes los dientes sensibles y qué puedes hacer
La sensibilidad dental es un dolor breve y agudo que notas al tomar algo frío, dulce o ácido, al respirar aire frío o al cepillarte, y que desaparece en cuanto se retira el estímulo. Casi siempre se debe a que la dentina, la capa que hay bajo el esmalte, ha quedado al descubierto por desgaste o por retracción de la encía.
Qué es la sensibilidad dental
El esmalte recubre la corona del diente y la encía protege la raíz. Debajo de ambos está la dentina, recorrida por túbulos: canales finísimos, llenos de líquido, que van hacia la pulpa, donde están los nervios. Mientras la dentina está tapada, el frío apenas llega dentro; cuando queda al aire, sí.
La explicación más aceptada, la llamada teoría hidrodinámica, es que el frío, el aire o el azúcar desplazan el líquido de esos túbulos y ese movimiento estimula las terminaciones nerviosas. Es un modelo con mucho respaldo, aunque no un mecanismo cerrado del todo.
Lo típico es una punzada corta en uno o varios dientes que cede en segundos. En términos clínicos se llama hipersensibilidad dentinaria, y se diagnostica cuando se han descartado otras causas de dolor, como una caries o una fisura. Es frecuente: en una revisión con metaanálisis que reunió 77 estudios (Favaro Zeola L y colaboradores, 2019, J Dent), la mejor estimación de su prevalencia fue del 11,5 %, con cifras muy dispares entre estudios.
Sensibilidad dental: causas
Todo lo que deja la dentina al descubierto puede provocarla. Las causas más habituales:
- Retracción de la encía. La raíz no tiene esmalte y, al quedar expuesta, el cuello del diente se vuelve sensible. Lo contamos en encías retraídas.
- Erosión por ácidos: refrescos, zumos, cítricos, vinagre o el ácido del estómago si hay reflujo o vómitos repetidos. Van ablandando y adelgazando el esmalte.
- Cepillado agresivo, con cepillo duro, mucha fuerza o pastas muy abrasivas, que desgasta el cuello del diente.
- Bruxismo. Apretar o rechinar desgasta los bordes y las caras de masticación. Lo explicamos en bruxismo y carillas dentales.
- Caries, fisuras o empastes que filtran. No son sensibilidad dentinaria en sentido estricto, pero dan síntomas parecidos y hay que descartarlos.
- Un tratamiento reciente: una limpieza que retira sarro de las raíces o un empaste nuevo pueden dejar el diente sensible unos días.
El blanqueamiento con peróxido también puede dar sensibilidad pasajera durante los días de tratamiento (por encima del 0,1 % de peróxido de hidrógeno, en la UE solo se hace con control del dentista y está prohibido en menores de 18 años); por qué ocurre y cómo aliviarla lo respondemos en ¿duele el blanqueamiento dental?. Y tras unas carillas con tallado es esperable cierta molestia al frío los primeros días: qué es normal y qué no está en sensibilidad después de las carillas.
¿Por qué tengo sensibilidad en los dientes de repente?
Cuando aparece de un día para otro, suele haber un cambio reciente detrás. Conviene repasar si has pasado a un cepillo más duro o a una pasta más abrasiva, si tomas más bebidas ácidas, si has tenido reflujo, si te han hecho hace poco una limpieza o un empaste, o si aprietas más los dientes en una época de estrés.
Si la molestia está en un solo diente, la causa suele ser local: una caries, una fisura, un empaste que filtra o la encía retraída justo ahí. Ese caso merece una revisión, porque una caries o una grieta pueden parecerse mucho a la sensibilidad.
Pasta de dientes para la sensibilidad dental: qué principio activo buscar
Las pastas desensibilizantes son el primer paso. Lo que importa no es la marca, sino el principio activo. Tres tienen respaldo en revisiones de ensayos:
- Sales de potasio, como el nitrato potásico, que según se propone calman la respuesta del nervio.
- Fluoruro estañoso (fluoruro de estaño), que tiende a tapar la entrada de los túbulos.
- Arginina, que también busca sellarlos.
Un metaanálisis en red de 125 ensayos (Martins CC y colaboradores, 2020, J Dent Res) encontró que las pastas con fluoruro estañoso, con potasio o con arginina aliviaban la sensibilidad más que una pasta con flúor convencional, con una certeza moderada o alta, aunque cada una ante estímulos concretos, como el roce o el aire. Una revisión Cochrane anterior (Poulsen S y colaboradores, 2006, Cochrane Database Syst Rev) consideró insuficientes las pruebas sobre las pastas con potasio, así que conviene verlas como una ayuda razonable, no como una solución segura.
Para que funcionen, úsalas a diario y no solo cuando molesta: en los ensayos el efecto se mide tras semanas de uso continuado. Si las dejas, la sensibilidad puede volver, porque alivian el síntoma pero no corrigen la causa.
Sobre el enjuague bucal para la sensibilidad dental: existen colutorios con principios activos parecidos, pero las revisiones que citamos estudian pastas. Si lo usas, que sea como complemento, no en lugar de la pasta.
Tratamientos en consulta para la sensibilidad dental
Si la pasta no basta, existen tratamientos que se aplican en la consulta. Los explicamos como información general; en la valoración se indica cuál corresponde a cada caso:
- Barnices y geles desensibilizantes, por ejemplo con flúor, que se pintan sobre la zona sensible.
- Sellado de la dentina con productos que obturan los túbulos o con una capa de adhesivo.
- Restauraciones del color del diente cuando hay una muesca o pérdida de tejido en el cuello.
- Láser, en algunos protocolos.
Un metaanálisis en red de 40 estudios (Lin PY y colaboradores, 2013, J Clin Periodontol) vio que la mayoría de los tratamientos en consulta funcionaban mejor que un placebo, sin diferencias claras entre ellos. Y ninguno sustituye a tratar la causa, sea la encía, el bruxismo o los ácidos.
Remedios caseros para la sensibilidad dental: qué ayuda y qué no hacer
En casa puedes hacer bastante para que no vaya a más:
- Cepillarte con un cepillo de filamentos suaves, sin frotar en horizontal.
- Tomar los ácidos con menos frecuencia, mejor en las comidas que a sorbos durante el día.
- Después de algo ácido, enjuagarte con agua; es una pauta habitual esperar un rato antes de cepillarte.
- Si aprietas los dientes, comentarlo en tu revisión.
Y lo que conviene evitar, aunque circule como remedio:
- Limón o vinagre sobre los dientes: son ácidos y desgastan el esmalte, justo lo contrario de lo que necesitas.
- Mezclas con abrasivos frotadas con fuerza, como el bicarbonato con limón, o el carbón: el ácido debilita el esmalte y el roce se lo lleva. Lo detallamos en bicarbonato para blanquear los dientes.
- Una aspirina u otro comprimido apoyado sobre la encía: puede quemar la mucosa.
- Enjuagues de sal, aceites o plantas como tratamiento: no hay pruebas de que traten la sensibilidad.
Cuándo ir al dentista por la sensibilidad dental
La sensibilidad dentinaria típica es breve y solo aparece con un estímulo. Pide cita si notas algo distinto:
- Dolor que dura después de retirar el frío o el calor.
- Dolor al morder o al soltar la mordida en un diente concreto.
- Dolor espontáneo, sin estímulo, o que te despierta por la noche.
- Molestia con el calor más que con el frío, o encía hinchada junto al diente.
- Sensibilidad que no mejora tras unas semanas de pasta desensibilizante.
Estas señales pueden deberse a una caries, a una fisura o a una inflamación de la pulpa, y no se arreglan con una pasta. Conviene revisarlas pronto: puedes pedir cita en nuestra consulta.
Preguntas frecuentes
¿Por qué tengo sensibilidad en los dientes si no tengo caries?
Porque la causa más común no es la caries, sino la dentina expuesta por desgaste, por ácidos o por retracción de la encía. Aun así, una fisura o un empaste que filtra dan síntomas parecidos, así que si no mejora conviene revisarlo.
¿Cuál es la mejor pasta de dientes para dientes sensibles?
No hay una única mejor: cuenta el principio activo. Las que llevan fluoruro estañoso, sales de potasio como el nitrato potásico o arginina tienen respaldo en revisiones de ensayos, y todas necesitan uso diario durante semanas.
¿Cómo calmar la sensibilidad dental?
Con una pasta desensibilizante a diario, un cepillo suave sin apretar y menos ácidos. Si el dolor dura, aparece al morder o sin motivo, no lo tapes con remedios: hay que revisarlo.
¿Se puede quitar la sensibilidad de los dientes?
En muchos casos se controla bien, sobre todo si se corrige la causa. Si la dentina sigue expuesta y la causa continúa, puede volver al dejar la pasta; por eso importa saber de dónde viene.
¿Cuánto dura la sensibilidad en los dientes?
Depende de la causa. La que aparece tras una limpieza o un empaste suele ser pasajera; la que se debe a desgaste o a encías retraídas dura mientras la dentina siga expuesta. Si no mejora en unas semanas, consúltalo.
Si la sensibilidad no te deja disfrutar de lo frío o te preocupa un diente concreto, ven a vernos: la primera visita es gratuita y en ella buscamos la causa contigo. Pide tu valoración gratuita.
Revisado por el Dr. David Cardona Soro, odontólogo responsable de los tratamientos de carillas y diseño de sonrisa de Carillas Dentales Barcelona.