Carillas en el embarazo y la lactancia: qué se puede hacer y cuándo

Paciente sonriente con babero en el sillón dental mirándose los dientes en un espejo de mano rojo

Estar embarazada no impide ir al dentista ni planificar tus carillas. Lo que puede esperar, como tallar dientes sanos o cementar carillas, suele dejarse para después del parto, cuando la encía ha vuelto a su estado normal. Las urgencias sí se tratan, con anestesia local si hace falta. Dar el pecho no impide ponerse carillas; el blanqueamiento, en cambio, espera a que termine la lactancia.

Ir al dentista embarazada: lo que dicen los estudios

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos recuerda que la salud de la boca forma parte de la salud general durante el embarazo y que los estudios publicados no han mostrado problemas de seguridad con la atención dental en esos meses (ACOG, Committee Opinion 569, 2013).

El dato más concreto viene de un estudio que siguió 210 embarazos en los que la madre recibió anestesia local en el dentista, 112 de ellos en el primer trimestre, y los comparó con 794 embarazos sin esa exposición. Las malformaciones mayores fueron del 4,8 % frente al 3,3 %, una diferencia que no fue significativa, y no hubo diferencias en abortos, semana del parto ni peso al nacer. Los autores concluyen que no hay motivo para negar a una embarazada el tratamiento dental y la anestesia local (Hagai y colaboradores, 2015, J Am Dent Assoc).

Que algo sea seguro no obliga a hacerlo ahora. Las carillas son un tratamiento que se puede elegir cuándo hacer, y eso es lo que cambia la decisión durante el embarazo.

Qué se hace en el embarazo y qué después del parto

Esta es la orientación general. Tu caso concreto, y las semanas que lleves, se tienen en cuenta en la valoración:

Durante el embarazoDespués del parto
Valoración y fotografíasSí, en cualquier momentoSe repasa el plan y se fijan fechas
Limpieza y revisión de encíasSí, y conviene más que nuncaRevisión antes de empezar
Diente roto o astilladoSe trata: composite directoSe decide si basta o se hace una carilla
Carillas de compositeMejor esperar, salvo urgenciaSí; con poco o ningún tallado
Carillas de porcelanaMejor esperarSí, con la encía sana
BlanqueamientoNoCuando termine la lactancia

Lo que no es estético no se aplaza: una caries, una encía que sangra o un diente que duele se tratan durante el embarazo. Lo que se deja para después es lo electivo, lo que solo cambia cómo se ve la sonrisa.

Por qué las carillas suelen esperar al posparto

La primera razón es la encía. Durante el embarazo se inflama más de lo habitual, sobre todo en la segunda mitad, y vuelve a la normalidad después del parto; lo explicamos en encías inflamadas en el embarazo. Para cementar una carilla la zona tiene que estar seca y sin sangrado, y el borde de la carilla queda pegado a la encía. Si se hace con la encía hinchada, al desinflamarse puede quedar en otra posición y la carilla se habrá ajustado a una encía que ya no es la misma.

La segunda es la comodidad. Unas carillas de porcelana piden varias citas, alguna larga, y en el último trimestre pasar mucho rato recostada en el sillón resulta incómodo. La tercera, la más sencilla: si el tratamiento puede esperar unos meses sin que nada empeore, no hay motivo para hacerlo en el momento con más cambios en tu cuerpo.

Tallar un diente sano no tiene vuelta atrás, así que con la porcelana la prudencia pesa más. Las de composite, que suelen necesitar poco o ningún tallado, se pueden hacer en cuanto la encía esté sana; lo contamos en carillas de composite.

Aprovechar el embarazo para planificar

El embarazo es un buen momento para dejar todo decidido. La primera valoración es gratuita e incluye fotografías clínicas, registro digital de tus dientes, exploración de encías y estudio de la mordida; ninguna de esas pruebas usa rayos X. El detalle está en qué incluye la primera visita.

Con eso puedes salir sabiendo qué dientes conviene tratar, con qué material, cuánto cuesta por pieza y cuántas citas hacen falta. Si en la exploración aparece algo que tratar antes, como una caries o una encía con sangrado, se atiende durante el embarazo, porque eso no es estética sino salud. Después del parto, cuando tú decidas, se repasa el plan y se fijan las fechas.

Si se te rompe un diente estando embarazada

Un diente astillado o roto en la zona que se ve no tiene por qué esperar meses. Lo habitual es reconstruirlo con composite directo, en la misma cita y sin laboratorio, con anestesia local si hace falta. Si después del parto quieres un resultado más duradero, se valora si basta con esa reparación o conviene una carilla.

Dinos siempre que estás embarazada y de cuántas semanas, y comenta cualquier medicación o problema del embarazo, como tensión alta o diabetes gestacional: se tiene en cuenta para elegir el anestésico y la dosis. Si para diagnosticar la urgencia hiciera falta una radiografía, se valora contigo antes de hacerla.

Carillas y lactancia

Dar el pecho no impide ponerse carillas. Ni la carilla de porcelana ni la de composite afectan a la leche. En cuanto a la anestesia, un estudio midió la lidocaína en la leche de madres lactantes tras una anestesia dental y la cantidad que podía llegar al bebé fue muy pequeña; los autores concluyen que la madre puede seguir dando el pecho con normalidad (Giuliani y colaboradores, 2001, J Pediatr Gastroenterol Nutr). Si tomas alguna medicación, coméntalo en la valoración.

El blanqueamiento es otra cosa: no hay estudios que muestren que sea seguro en el embarazo ni en la lactancia, así que se deja para cuando termines de dar el pecho. Lo explicamos en blanqueamiento dental en el embarazo y la lactancia. Si quieres las dos cosas, el orden es blanquear primero, esperar una o dos semanas a que el color se asiente y elegir después el color de las carillas; está en blanqueamiento y carillas.

Preguntas frecuentes

¿Me puedo poner carillas estando embarazada?

Puedes hacer la valoración y planificarlas, y una urgencia se trata. Tallar dientes y cementar carillas, que es lo electivo, suele dejarse para después del parto, cuando la encía ha vuelto a su estado normal.

¿Es segura la anestesia del dentista en el embarazo?

Los estudios no han mostrado problemas. En uno que comparó 210 embarazos con anestesia dental y 794 sin ella no hubo diferencias significativas en malformaciones, abortos, semana del parto ni peso al nacer. Dinos siempre que estás embarazada.

¿Qué hago si se me rompe un diente durante el embarazo?

Pide cita sin esperar. Lo habitual es reconstruirlo con composite directo en la misma cita, con anestesia local si hace falta. Después del parto se valora si basta o conviene una carilla.

¿Puedo ponerme carillas si estoy dando el pecho?

Sí. Las carillas no afectan a la lactancia, y la cantidad de anestésico local que pasa a la leche tras una anestesia dental es muy pequeña. Lo que sí espera a que termines de dar el pecho es el blanqueamiento.

¿Por qué me sangran las encías en el embarazo?

Durante el embarazo la encía se inflama con más facilidad, sobre todo en la segunda mitad, y vuelve a la normalidad tras el parto. Por eso conviene una limpieza y una revisión de encías en esos meses.

¿Cuándo puedo empezar las carillas después del parto?

No hay un mes fijo. Se empieza cuando la encía está sana y tienes tiempo para las citas; se comprueba en una revisión. Si das el pecho, no hace falta esperar a que termine la lactancia.

Si estás embarazada o acabas de dar a luz y quieres saber qué se puede hacer ya y qué conviene esperar, pide la primera valoración, gratuita: revisamos tus dientes y tus encías y dejamos el plan preparado para cuando tú decidas. Estamos en Carrer de Regàs, 7, en Sarrià-Sant Gervasi, y puedes pedir cita desde la página de contacto.


Revisado por el Dr. David Cardona Soro, odontólogo responsable de los tratamientos de carillas y diseño de sonrisa de Carillas Dentales Barcelona.